
En
paralelo a todo este desarrollo aparecen los programas europeos
de desarrollo local denominados LIDER. Actuando en un primer
momento en la zona del SAJA-NANSA, para en lo sucesivo ampliarse
a otras zonas como Campoo.
Así mismo en los últimos cuatro años han
sufrido otros programas denominados PRODER que han comprendido
las zonas del Asón, Liébana, cuenca del Pas, Miera
y Pisueña.
Todos estos Planes de ayudas y dinamización de las zonas
rurales ha llevado consigo sobre todo un desarrollo muy importante
de la oferta alojativa de turismo rural.
Dando lugar a que en algunas zonas de Cantabria podamos considerarlas
como zonas saturadas, como pueda ser Liébana y alrededores
de Santillana del Mar.
Según un estudio llevado a cabo por la asociación
en el 2001 tenemos funcionando alojamientos:
- con más de 20 años, 1.04%
- de 11 a 20 años, 5.21%
- de 6 a 10 años 26.04
- de 1 a 5 años 67.71
Con estos datos se demuestra que el desarrollo
en cuanto a la oferta a tenido lugar en los últimos
5 años.
Estos programas Proder Y LIDER, están dando prioridad
últimamente a otras iniciativas complementaria a lo
que es propiamente los alojamientos y de las que prácticamente
carecemos.
Salvo pequeñas empresas de turismo activo que se han
ido abriendo prácticamente no existen ese otro tipo
de actividades a llevar a cabo por el cliente en su tiempo
de ocio.
En el año 1997 el Gobierno Regional crea la nueva normativa
sobre turismo rural según decreto 31/1997, de 23 de
abril.
Y de esa forma se crean nuevas clasificaciones que son las
siguiente:
De
esta forma, se empieza a cambiar el concepto inicial del turismo
rural como renta complementaria pasando a ser la renta principal
con la correspondiente profesionalización del sector.
De ahí aparecen los cursos de formación que
en la mayor parte de los Casos se hacen en Asociación
la Asociación de Turismo Rural de Cantabria y la Dirección
General de Turismo.
Con las nuevas normativas y nuevas categorías se eleva
la calidad del sector, pudiéndose decir que muchos
de los alojamientos son pequeños hoteles, incluso no
estando algunos de ellos en el medio propiamente rural.
Aparece el Sistema Nacional de Calidad para Casas rurales,
para la obtención de la "Q" turística.
Comentario sobre toda la "Q".
CANTABRIA COMO DESTINO TURÍSTICO
Tenemos ya lo que es la oferta turística alojativa
de calidad con unos niveles por encima de la media, variada
y amplia oferta en servicios alojativos pero por sí
solo solo conseguimos una ocupación en la temporada
de julio y agosto.
En Cantabria ofrecemos sobre todo paisaje natura, conservación
del patrimonio, etc. Solamente.
Por lo tanto nuestro trabajo tiene que ir al menos, tener
conciencia de lo y ser capaces de transmitírsela a
la administración, en la conservación de ese
medio natural y de esa paisaje que ya tenemos. En algunos
tal vez, demasiados, se está degradando sobre todo
por las construcciones que se están llevando a cabo.
Por otro lado, no solo tenemos que explotar los recursos que
tenemos que crear nuevos recursos turísticos necesarios
e imprescindible para conseguir desestacionalizar la demanda.
Alrededor de esta oferta alojativa que con tanto esfuerzo
hemos conseguido y que lo hemos hacho, crea que bastante bien,
debemos ahora ser capaces de crear otra oferta alternativa,
complementaria, dinamizadora y que sirva de ocupación
y de interés para quien nos va a visitar.
Otras pequeñas empresas de recuperación de tradiciones,
de gastronomía de las distintas zonas, de actividades
alternativas, de usos y costumbres perdidas.
En definitiva, conseguir no solo la ocupación de los
establecimientos sino la ocupación del tiempo que en
todo caso es mayor que el que se emplea solamente en dormir.
A esas pequeñas empresas, a esos proyectos imaginativos
y diferentes debe de ser ayudados y subvencionados por la
administración, por las ayudas europeas, etc.
Los
empresarios de Turismo Rural hemos sido innovadores. Hemos
creado un nuevo producto, una nueva forma de disfrutar las
vacaciones, hemos dado a conocer los pueblos, se ha creado
riqueza, pequeñas empresas, pero no es suficiente,
en estos momentos esta oferta presentada solamente como alojamiento
es insuficiente.
Consiguiendo esta complementariedad podremos ofrecer paquetes
cerrados en los que el cliente conoce y sabe desde su inicio
tanto el coste como lo que va a hacer a lo largo de su estancia,
quedando al margen la climatología.
No importando tanto la lluvia, puesto que tenemos un calendario
de actividades, de visitas, que a la vez se completaría
con la gastronomía y en la que la lluvia dejaría
de ser un impedimento para el disfruta de Cantabria.
Tenemos que ser lo suficientemente creativos e imaginativos
para hacer de la lluvia un lema y un compañero de viaje
que nos permita disfrutar más de esta tierra ya que
hace que sea más verde, que este mejor conservado el
medio y que en definitiva tengamos una mejor calidad de vida.
|