|
Una serie de altas sierras como Peña Sagra
y los Picos de Europa enmarcan el Valle de Liébana,
aislándolo de los vientos húmedos de la
costa y propiciando que en pleno norte atlántico
se desarrolle una vegetación de carácter
mediterráneo. Este clima más seco y cálido
hace que en Liébana crezcan los bosques de
alcornoques más norteños del mundo, dando
un corcho de tan alta calidad que es comprado
por las bodegas más prestigiosas de España.
Además, su triple carácter: atlántico en las
montañas, alpino en sus cumbres y mediterráneo
en su fondo de valle, le permite ser un
autentico paraíso para la biodiversidad animal
y vegetal, siendo la comarca de montaña de
toda España con mayor número de especies.
Esta biodiversidad determina, asimismo, una
rica y variada ganadería y agricultura, donde
destacan varias denominaciones de origen y
productos de altísima calidad, como la ternera
de Liébana, el orujo, el vino, las cebollas de
Bedoya, los garbanzos, la miel o los famosos
quesos, como los llamados “quesucos” o el “picón Bejes-Tresviso”. Otra de las bondades
alimenticias locales son las distintas variedades
de manzanas –con las que se elabora sidra–
y otras frutas, como las cerezas. Con estas
materias primas excepcionales y su buen saber
en los fogones, los lebaniegos nos regalan platos
tan sabrosos como el cocido lebaniego, el
solomillo al queso de Tresviso o los boronos
fritos con repinaldos.
Liébana es una comarca excepcional por
su alto valor natural y paisajístico. Los caminos
antiguos que tradicionalmente unían los
pueblos o subían a las sierras próximas todavía
son utilizados por los ganaderos de la comarca.
Dejar el coche al final de alguna aldea y
ascender entre castaños, robles o hayas es una
experiencia que nos acerca de forma tranquila
y relajada a esta naturaleza desbordante. Si deseas
realizar alguna excursión concreta es recomendable
dirigirse al Centro de Interpretación
de los Picos de Europa, desde donde se organizan
excursiones guiadas. Teléf. 942 730 500. Otra
de las excelencias de esta comarca estriba en la belleza de sus numerosas aldeas, relativamente bien conservadas,
y donde habitan gentes de carácter amable. Potes, su capital, es un
punto obligado para pasear por sus calles, comer en sus mesones y
restaurantes o comprar en sus bien surtidas tiendas.
No olvidemos la espectacular subida del teleférico de Fuente
Dé, que nos introduce en pleno Parque Nacional, con una subida
de 900 metros en cuatro minutos. Al llegar a la estación superior
se abren unas grandiosas vistas hacia el valle. En Tama encontramos
el Centro de Interpretación de Parque Natural de los Picos
de Europa donde se muestra su magnífica biodiversidad.
|
|
|
|
|
En estos momentos no
existen promociones activas
del sitio.
|
|
|
|
|
|